
En la industria minera de alta montaña, el examen psicofísico preocupacional no representa un simple trámite formal, sino una barrera de seguridad crítica. Así lo explicó el Dr. Martin Sassul, especialista de la Clínica Rehabilitar, al destacar que el cuerpo del operario funciona como la principal herramienta de trabajo y que la preparación física es el primer filtro técnico que exige el sector en entornos hostiles.
La exigencia no busca deportistas de alto rendimiento, sino trabajadores con una base biológica estable. En altitudes que superan los 4.000 metros sobre el nivel del mar, la menor presión de oxígeno y la hipoxia pueden transformar patologías silenciosas en la ciudad —como la hipertensión no controlada, la diabetes o el sobrepeso— en descompensaciones médicas graves.
El impacto operativo y logístico de un rescate en altura
Subir a un proyecto sin un diagnóstico previo adecuado implica riesgos severos. Desde la perspectiva operativa del yacimiento, un trabajador descompensado en la Puna o en la cordillera desencadena un desafío técnico de alta complejidad:
- Evacuaciones complejas: La logística para trasladar a un paciente a miles de metros de altura exige coordinar recursos en condiciones climáticas extremas que también afectan a los equipos de rescate.
- Costos y continuidad: Una emergencia médica interrumpe la dinámica del proyecto, tornando a la salud preventiva en un factor clave de continuidad operacional.
Salud bucal y estabilidad mental: pilares clave en el campamento
Existen factores que suelen pasar desapercibidos para los aspirantes pero que resultan determinantes al momento de la evaluación:
- Atención odontológica: La salud bucal es un criterio de exclusión frecuente. Los cambios de presión atmosférica pueden exacerbar una caries no tratada, generando una odontalgia aguda que obligue a la evacuación inmediata del operario.
- Acondicionamiento psicológico: El régimen de trabajo por roster (turnos rotativos de días de trabajo por días de descanso) impone un desgaste superior al de los empleos urbanos convencionales. La estabilidad mental y el descanso reparador son indispensables para sostener las extensas jornadas en el campamento.
Recomendaciones para los aspirantes
Si bien la mayoría de los postulantes evaluados obtiene el apto médico, afecciones graves como enfermedades cardíacas o antecedentes de infarto constituyen un límite excluyente para el trabajo en altura.
Para ingresar al sector, el Dr. Sassul recomendó mantener una preparación constante basada en ejercicio físico regular, alimentación equilibrada y un estricto cumplimiento del tratamiento de cualquier condición crónica previa. En el paradigma actual de la industria, la aptitud física se ha consolidado como un requisito tan cuantificable como la propia capacidad operativa del yacimiento.
Con información deAcero y Roca.




Deja una respuesta