
En un esfuerzo por reactivar la inversión privada y resolver los persistentes problemas de productividad del país, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció una profunda reforma tributaria que ampliará la deducción fiscal acelerada para inversiones empresariales en infraestructura energética, minería y bienes de capital.
La medida fue presentada durante una cumbre de inversión en Toronto ante decenas de ejecutivos del sector productivo. Con este cambio, considerado uno de los ajustes impositivos más significativos en décadas, las empresas podrán deducir de forma inmediata parte de sus gastos de capital de su impuesto a la renta.
«Hemos tenido un problema de productividad en este país. Necesitamos más inversión en maquinaria, equipos, activos intangibles e I+D», afirmó Carney al argumentar la necesidad de la medida.
Reducción de la carga tributaria y alcance de la medida
La reforma amplía la denominada «superdeducción de productividad» —que antes cubría el 15% de los activos— para alcanzar aproximadamente a dos tercios de las categorías de inversión empresarial.
- Sectores alcanzados: Oleoductos y gasoductos, propiedades mineras, redes de fibra óptica, aeronaves, vehículos de pasajeros de fabricación nacional, equipos informáticos e infraestructura vial (puentes y carreteras).
- Vigencia: Aplica con carácter permanente a todos los bienes adquiridos a partir del 15 de septiembre.
- Tasa impositiva efectiva: El gobierno estima que la tasa marginal efectiva sobre nuevas inversiones se reducirá del 13% al 6,4%, posicionándose como la más baja del G7 y situándose a la mitad de la tasa aplicable en Estados Unidos.
Impacto fiscal y proyecciones económicas
El costo fiscal del programa se calcula en 36.000 millones de dólares canadienses (unos US$ 25.900 millones) a lo largo de los próximos cinco años. Sin embargo, el Ministerio de Finanzas prevé un retorno económico significativo:
| Variable | Proyección a 10 años |
|---|---|
| Producción adicional anual | 22.000 millones de CAD |
| Generación de empleo | 80.000 puestos anuales |
| Retorno fiscal estimado | Entre 1,4 y 3 veces el costo de la medida |
Estrategia frente al escenario internacional
La decisión busca romper el estancamiento de capitales en el país y se enmarca en la promesa de la administración de Carney de movilizar hasta 1 billón de dólares canadienses en inversión pública y privada durante un lapso de cinco años.
En un contexto marcado por tensiones comerciales e incertidumbre en la relación bilateral con Estados Unidos, el gobierno canadiense apuesta a mejorar sustancialmente su competitividad fiscal para ofrecer reglas de juego atractivas a los inversores globales en recursos naturales y manufactura.
Con información de Perfil.


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