
En medio de una demanda global creciente por metales para la transición energética y la inteligencia artificial, la minería chilena se encuentra ante una oportunidad histórica. Según un análisis estratégico elaborado por el Dr. Manuel Viera Flores, presidente de la Cámara Minera de Chile y CEO de Metaproject, el sector podría generar exportaciones acumuladas por cerca de USD 946.000 millones entre 2026 y 2035, impulsado por precios sin precedentes en el cobre, litio, oro y plata.
El estudio, construido a partir de proyecciones de Cochilco, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y Goldman Sachs, indica que —según el comportamiento de los mercados de materias primas— el flujo exportador del país trasandino se movería en un rango de entre USD 804.000 millones y USD 1,087 billones en los próximos diez años. Ninguna otra industria en la región exhibe un potencial semejante para sostener el desarrollo económico y la recaudación fiscal.
Los motores del crecimiento: cobre verde y aceleración del litio
Para alcanzar estas cifras, el análisis plantea que Chile debe incrementar sustancialmente sus niveles de producción y superar las tasas históricas de extracción:
- Producción de cobre hacia las 8 millones de toneladas: El informe detalla que el país puede pasar de los 5,3 millones de toneladas actuales a metas de entre 6,5 y 8 millones para 2040. Esto se apoyará en una cartera de proyectos de USD 104.549 millones (que incluye la segunda concentradora de Centinela y la expansión de El Abra), nuevas tecnologías para la lixiviación de sulfuros primarios (como la tecnología Cuprochlor-T) y el re procesamiento de más de 700 depósitos de relaves.
- Duplicar la producción de litio: Con las mayores reservas mundiales del recurso (9,3 millones de toneladas, equivalentes al 31% global), la meta es pasar de 300.000 toneladas de carbonato de litio equivalente en 2026 a 600.000 toneladas para 2035, mediante la alianza Codelco-SQM en el Salar de Atacama y nuevos desarrollos de extracción directa en los salares Altoandinos y Maricunga.
«Chile no exporta cobre: exporta el futuro eléctrico del mundo», sintetiza el documento, subrayando que la expansión de las redes eléctricas, la electromovilidad y los centros de datos requerirán un déficit estructural de oferta de cobre estimado en hasta 8 millones de toneladas para 2035.
Un mercado global competitivo y la urgencia de agilizar permisos
A pesar del panorama favorable, Viera advierte sobre el rápido avance de competidores internacionales que buscan disputar la hegemonía minera. En el cobre, la República Democrática del Congo ya alcanza los 3,3 millones de toneladas anuales y Perú consolida 2,77 millones con inversiones sostenidas. Por su parte, Argentina muestra un salto acelerado en el litio, proyectando 172.000 toneladas para 2026 con 62 proyectos en desarrollo.
Para no perder competitividad, el titular de la Cámara Minera de Chile sostiene que la voluntad política resulta clave y reclama reformas urgentes:
- Corte de plazos burocráticos: Reducir la permisología y los tiempos de aprobación ambiental a la mitad.
- Duplicar el gasto en exploración geológica: Incorporar herramientas de inteligencia artificial y sensores satelitales para certificar nuevos distritos.
- Industrialización local: Avanzar hacia la producción de bienes semielaborados, cátodos y fundiciones modernas antes de 2032.
Impacto directo en el desarrollo humano y empleo
El análisis enfatiza que los ingresos generados por la actividad minera han sido el motor determinante del Índice de Desarrollo Humano (IDH) chileno (0,87, el más alto de América Latina según el PNUD).
Con aportes fiscales proyectados de entre USD 70.000 y USD 100.000 millones para el Estado en la década, el sector busca continuar financiando infraestructura pública, salud y educación. Asimismo, con una fuerza laboral directa que suma 280.000 trabajadores y una demanda proyectada de 37.000 nuevos profesionales al 2034, el desafío se centrará en la formación técnica especializada en automatización, ciencias de datos y operaciones remotas para acompañar la evolución tecnológica de las faenas.
Con información de Editorial RN.





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