
En medio de proyecciones que anticipan inversiones históricas impulsadas por minerales críticos como el cobre, el litio y el oro, un artículo de opinión advierte que el mayor desafío para el desarrollo del sector en la Argentina no pasa únicamente por los marcos impositivos o la atracción de divisas, sino por la disponibilidad de talento humano calificado.
La mirada analítica resalta que, si no se cuenta con técnicos, ingenieros y proveedores locales debidamente capacitados, el actual auge minero corre el riesgo de frenarse o de convertirse en un proceso meramente extractivo sin impacto duradero en el entramado productivo nacional.
El desafío de la demanda laboral
Según estimaciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), citadas en el análisis, tan solo los siete proyectos de cobre más avanzados de la Argentina requerirán cerca de 125.000 puestos de trabajo en su etapa de construcción y alrededor de 100.000 empleos directos e indirectos una vez que entren en fase de operación.
Frente a estas cifras, surge la pregunta urgente sobre si el país está preparando la oferta educativa y técnica necesaria para cubrir esa demanda y absorber los beneficios socioeconómicos del desarrollo de la industria.
«Espesor institucional» y el modelo australiano
Tomando como referencia a Australia —país donde operan de manera articulada empresas, institutos de formación y centros de investigación estatales como el CSIRO—, la publicación subraya la importancia del llamado «espesor institucional». Este ecosistema colaborativo ha permitido que la experiencia de los yacimientos genere una potente industria global de servicios y tecnología minera (METS), de modo que el aprendizaje acumulado perdure más allá de la vida útil de las minas.
Para evitar que el impulso actual sea transitorio, el texto aboga por impulsar una Política Nacional de Desarrollo de Capacidades para la Minería, estructurada en torno a un Instituto Nacional de Capacidades Mineras. Lejos de competir con universidades o escuelas técnicas, esta entidad tendría como función coordinar e identificar los perfiles laborales clave a mediano y largo plazo, certificar competencias a nivel federal y capacitar a las pymes locales para integrarlas en la cadena de valor global.
Con información de Diario El Día.





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