
La transición energética global y la creciente demanda de minerales críticos como el cobre y el litio están redefiniendo el papel de la minería. Sin embargo, más allá de los millonarios desembolsos de capital y los avances tecnológicos, los especialistas advierten que la sostenibilidad y competitividad del sector dependerán de un factor determinante: la formación del talento humano.
En un artículo de opinión firmado por Johanna Bustos, Gerente de OTEC en Syncore Capacitaciones, y publicado por Reporte Minero, se remarca que la capacitación en la industria minera ha dejado de ser un mero trámite normativo o contractual para convertirse en una decisión estratégica de inversión.
La urgencia de formar a 37.000 trabajadores en la próxima década
Para graficar la magnitud de la demanda laboral que se aproxima, el análisis cita el último Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2025-2034 (elaborado por la Alianza CCM-Eleva). El informe proyecta que el sector requerirá incorporar a cerca de 37.000 nuevos trabajadores durante la próxima década.
Este desafío se da en un contexto donde la fuerza laboral minera casi se duplicó en los últimos ocho años y en el que las operaciones avanzan aceleradamente hacia una mayor especialización, automatización y tecnificación.
De la teoría al criterio operacional y la seguridad
Bustos enfatiza que operar correctamente en un yacimiento moderno ya no depende exclusivamente del conocimiento técnico tradicional. En entornos complejos y altamente automatizados, resulta vital fortalecer las llamadas competencias blandas y operacionales:
- Identificación de riesgos y controles críticos.
- Comunicación efectiva en campo.
- Toma de decisiones ante cambios de condiciones.
«En una operación minera, una decisión equivocada no solo compromete la seguridad de quien la toma; también puede afectar a sus compañeros y a toda la faena», advierte la especialista, remarcando que el impacto de la formación no debe medirse por la cantidad de cursos o certificados emitidos, sino por la capacidad de consolidar un criterio preventivo sólido.
El rol de los proveedores en la cultura preventiva
El análisis concluye haciendo un llamado de atención a toda la cadena de valor de la minería, incluyendo a las empresas proveedoras de servicios, las cuales participan diariamente en tareas críticas. Se apunta a que la transferencia de conocimiento y el entrenamiento continuo deben ser un compromiso compartido para sostener la minería de la próxima década.
Frente a este escenario, la pregunta estratégica que debe hacerse la industria ya no es solo cuántos trabajadores se necesitarán a futuro, sino cuánto se está invirtiendo hoy para desarrollar el talento que sostendrá la actividad.
Con información de Editorial RN.





Comments (1)
Martinsays:
22 de julio de 2026 at 9:39 PMCreo que el verdadero desafío es abrir las postulaciones e ingresos a trabajadores de otras regiones de Argentina (no solo local). Esto enriquece el entorno y favorece el desarrollo de la región.