
Lo que históricamente fue considerado un residuo costoso y un dolor de cabeza logístico para las petroleras podría convertirse en el nuevo «oro blanco» de la Cuenca Neuquina. Un grupo de científicos, entre los que destacan los geólogos salteños Raúl Gutiérrez y Mauro de la Hoz, junto a investigadores de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), han puesto bajo la lupa el potencial de las «aguas de formación» para la producción de litio.
La propuesta técnica es disruptiva: aprovechar los millones de metros cúbicos de salmuera que emergen a la superficie junto al petróleo y el gas para recuperar el metal clave de las baterías mediante tecnologías de Extracción Directa de Litio (EDL).
De «flowback» a insumo estratégico
En yacimientos no convencionales como Vaca Muerta, el proceso de fractura hidráulica genera grandes volúmenes de agua que retornan a la superficie (conocida como flowback). Este fluido viene cargado de minerales lixiviados de las profundidades de la tierra.
Según las investigaciones, la infraestructura petrolera ya existente podría adaptarse para funcionar también como plantas mineras. Al procesar los 4,3 millones de metros cúbicos de salmuera que produce la cuenca anualmente, se podrían obtener entre 700 y 2.100 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) por año.
El modelo Palmar Largo: El antecedente en Formosa
La idea no es puramente teórica. En el yacimiento Palmar Largo, en la provincia de Formosa, ya se ha instalado una planta piloto para extraer litio de pozos hidrocarburíferos vinculados a rocas volcánicas. Con concentraciones detectadas de hasta 45 miligramos por litro, este antecedente sirve como prueba de concepto para escalar el modelo a cuencas más masivas como la Neuquina.
Geología de vanguardia
El geólogo Raúl Gutiérrez explicó en recientes disertaciones técnicas que el litio se concentra en estos reservorios tras liberarse de rocas volcánicas y graníticas, migrando a través de fallas hacia las mismas trampas donde se acumula el petróleo.
Las ventajas del modelo «Petróleo + Litio»:
- Reducción de costos: El agua ya es extraída por la operación petrolera; no requiere nuevas perforaciones mineras.
- Sostenibilidad: Se le da un uso productivo a un subproducto que hoy representa un costo de tratamiento y disposición.
- Infraestructura: Se aprovechan las plantas y redes logísticas ya operativas en los campos maduros.
Un fenómeno global
Argentina no está sola en esta carrera. El reporte destaca que en Arkansas y Texas (EE.UU.), así como en diversas regiones de Canadá, ya existen proyectos avanzados que buscan aislar el litio de antiguos campos petroleros. Sin embargo, la escala y calidad de reservorio de Vaca Muerta posicionan a nuestro país con una ventaja competitiva única para integrar la industria de los hidrocarburos con la minería de la transición energética.
La colaboración entre empresas energéticas, geólogos independientes y la academia local marca un hito en la innovación tecnológica del NOA, demostrando que el conocimiento generado en Salta es exportable y vital para el futuro energético nacional.
Con información de El Tribuno.








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