
La petrolera estatal argentina YPF dio un paso decisivo hacia la minería de uranio con la creación de YPF Nuclear, una subsidiaria destinada a posicionar a la empresa como un actor clave en el Plan Nuclear Argentino. El yacimiento Cerro Solo, en Chubut, se perfila como el epicentro de esta estrategia, con reservas estimadas en 5.000 toneladas de uranio y un potencial de inversión de más de 300 millones de dólares, que generaría hasta 1.500 empleos directos.
El presidente de YPF, Horacio Marín, destacó la importancia del uranio como recurso estratégico en un contexto global donde la energía nuclear gana relevancia por su capacidad de generar energía limpia y constante. “Queremos participar desde la extracción hasta la producción de energía nuclear, integrando incluso polos industriales con inteligencia artificial y centros de datos”, afirmó Marín.
Cerro Solo, ubicado cerca de Gastre, es un proyecto histórico explorado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y que atrajo el interés de empresas como la china CNNC. Sin embargo, la Ley XVII N° 5001 de Chubut, que prohíbe la minería a cielo abierto, representa un obstáculo. Aunque la extracción de uranio puede realizarse con métodos subterráneos o in situ, sin cianuro, la normativa sigue siendo un símbolo de resistencia ambiental en la provincia. El gobernador Ignacio Torres mostró una postura más flexible, apoyando la exploración y gestionando la devolución de concesiones inactivas, lo que abre una ventana para avanzar sin modificar la ley por el momento.
Actualmente, Argentina importa el 70% del uranio que consumen sus centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse. La reactivación de Cerro Solo podría no solo satisfacer la demanda interna, sino también generar excedentes exportables, cubriendo el doble de la necesidad anual del sistema eléctrico. En paralelo, otros proyectos en la Patagonia, como Laguna Salada en Santa Cruz y Amarillo Grande en Río Negro, refuerzan el potencial de la región como polo minero nuclear.
Con YPF Nuclear, Argentina busca consolidar su soberanía energética, reducir la dependencia de importaciones y posicionarse en un mercado global donde el uranio es cada vez más codiciado. Sin embargo, el éxito del proyecto dependerá de superar las tensiones sociales y legales en Chubut, en un delicado equilibrio entre desarrollo económico y cuidado ambiental.
Con información de Reporte Minero.




Deja una respuesta