
Mientras el país celebra récords de producción en Vaca Muerta, la minería de minerales estratégicos también pisa el acelerador en el sur argentino. La empresa Blue Sky Uranium Corp. anunció resultados positivos tras un nuevo modelado del depósito Ivana, ubicado en el proyecto Amarillo Grande, provincia de Río Negro.
El informe técnico revela que el yacimiento, el más grande de su tipo en Argentina, posee una extensión mayor a la estimada originalmente. Según detalló la compañía, el área analizada presenta una huella de 505 por 132 metros, con espesores que alcanzan los 17 metros, lo que abre la puerta a un incremento sustancial en el conteo de libras de uranio y vanadio.
Alianza estratégica y nuevos horizontes
El depósito es operado por Ivana Minerales, una alianza estratégica entre Blue Sky y Abatare Spain (filial de Corporación América Group). Esta unión busca consolidar a Amarillo Grande como una fuente de abastecimiento para las centrales nucleares argentinas y como un nuevo competidor en el mercado global.
Los datos clave del nuevo análisis:
- Expansión de recursos: El 34% del dominio analizado estaba fuera del modelo de bloques de 2024, lo que implica un crecimiento neto de las reservas.
- Zona estratégica: El hallazgo se produjo en el sector sur del núcleo del depósito, un área que no había sido testeada adecuadamente hasta 2025 por limitaciones de acceso.
- Soberanía energética: El proyecto apunta a sustituir importaciones de uranio para el sistema nuclear nacional.
Rentabilidad en la mira
Para Nikolaos Cacos, presidente y director ejecutivo de Blue Sky, estos resultados son transformadores. «Nos brinda la oportunidad de añadir significativas libras de uranio adicionales en futuras estimaciones de recursos», explicó el directivo.
Cacos destacó que, al tratarse de una extensión de la zona núcleo —el punto previsto para el inicio de la explotación—, este descubrimiento impactará positivamente en la rentabilidad potencial del yacimiento durante la próxima evaluación de prefactibilidad.
El uranio como socio de la transición
El uranio y el vanadio son considerados minerales críticos para la transición energética. Mientras el uranio es el combustible base para la energía nuclear (baja en emisiones de CO2), el vanadio es fundamental para las baterías de flujo de larga duración utilizadas en el almacenamiento de energías renovables.
Con este avance, Río Negro se consolida en el mapa minero nacional, sumando el potencial del uranio a su ya robusta oferta energética y tecnológica.








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