
La actividad económica argentina comenzó el año con el pie derecho, aunque con un ritmo dispar entre sus sectores. El INDEC informó que en enero de 2026, el EMAE registró un crecimiento del 1,9% en la comparación interanual y una leve suba del 0,4% respecto a diciembre de 2025.
Este resultado confirma la tendencia positiva que venía mostrando el indicador a finales del año pasado, consolidando un proceso de recuperación apoyado firmemente en las exportaciones primarias y la explotación de recursos naturales.
Los motores del crecimiento: Campo, Pesca y Minería
De los 15 sectores que componen el índice, 10 registraron variaciones positivas. El gran protagonista fue el sector primario, que aportó la mayor incidencia en el número final:
- Pesca: Fue el rubro de mayor salto porcentual con un impactante 50,8% i.a.
- Agro y Ganadería: Creció un 25,1% i.a., convirtiéndose en el sector con más peso en la variación general.
- Minería: La explotación de minas y canteras mantuvo su racha alcista con una suba del 9,6% i.a.
En conjunto, el campo y la minería aportaron 1,7 puntos porcentuales al crecimiento total, ratificando su rol como los principales generadores de divisas y actividad en el actual esquema económico.
La otra cara de la moneda: Industria y Consumo en baja
A pesar del balance general positivo, el informe del INDEC revela que sectores clave para el empleo urbano y el consumo interno no lograron despegar en el primer mes del año.
Cinco sectores mostraron retrocesos, siendo los más significativos:
- Comercio (mayorista y minorista): Cayó un 3,2% i.a.
- Electricidad, gas y agua: Registró una baja del 3,0% i.a.
- Industria manufacturera: Marcó un retroceso del 2,6% i.a.
Estas caídas le restaron casi un punto (0,9 p.p.) al crecimiento interanual, evidenciando que la recuperación aún no se derrama de forma equitativa hacia el sector fabril y el bolsillo de los consumidores.
Proyecciones y tendencia
Aunque el crecimiento de enero fue menor al 3,3% registrado en diciembre pasado, la suba mensual del 0,4% (desestacionalizada) sugiere que la economía mantiene una inercia positiva. Otros sectores que acompañaron la suba fueron la intermediación financiera (7,7%) y, en menor medida, la construcción, que logró un modesto avance del 0,5%.
El desafío para los próximos meses será observar si el empuje del RIGI en minería y la buena cosecha logran traccionar finalmente a la industria y al comercio, que por ahora aparecen como los eslabones más débiles de la cadena.
Con información de La GAceta.




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