
En medio de un escenario marcado por la madurez de los principales yacimientos metalíferos del país y el consecuente declive de la producción nacional, la mina sanjuanina Gualcamayo sorprendió al mercado con un descubrimiento de proporciones inéditas. Durante una campaña de perforación en el área «Santiago» —parte del proyecto Carbonatos Profundos—, la operadora Minas Argentinas (propiedad de AISA Group) detectó en un tramo de 1,80 metros una concentración extraordinaria de 1.510 gramos de oro y 1.250 gramos de plata por tonelada de roca.
El hallazgo equivale a 1,51 kilos de oro por tonelada, una cifra que supera en más de diez veces los registros más elevados en la historia del yacimiento. Aunque la compañía precisó que aún restan estudios para determinar la extensión del depósito, el resultado otorga un fuerte impulso de exploración a un yacimiento que hace apenas tres años se encontraba al borde del cierre definitivo.
Un aliciente frente a la contracción del sector
La novedad se produce en un momento crítico para la minería aurífera y argentífera argentina. De acuerdo con datos del INDEC correspondientes a julio, la extracción de minerales metalíferos cayó un 12,4% interanual, con un desplome del 9,9% en la categoría de oro y plata, y un retroceso del 20,7% en la producción de metal doré (la aleación previa al refinado).
Este contexto de menor ley en las minas en explotación contrasta con las cotizaciones internacionales, que continúan ofreciendo un incentivo para la inversión exploratoria, con el oro orbitando en torno a los USD 4.147 por onza troy.
Del cierre inminente al megaproyecto Carbonatos Profundos
La trayectoria reciente de Gualcamayo refleja una marcada reconversión operativa:
- Cambio de manos y RIGI: AISA Group adquirió la compañía en 2023 para frenar su cierre. Tras la aprobación de su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la empresa puso en marcha el proyecto Carbonatos Profundos con una inversión prevista de USD 665 millones.
- Nueva tecnología e infraestructura: El plan contempla la construcción de una mina subterránea y una planta de oxidación a presión (POX) para el procesamiento de minerales refractarios, con miras a iniciar la producción comercial entre 2030 y 2031.
- Potencial de exploración: La propiedad minera actual solo ha sido explorada en un 4% de su superficie total, lo que abre un margen significativo para el descubrimiento de nuevos recursos.
Adicionalmente, el grupo impulsa el denominado Programa G50, un plan que prevé destinar hasta USD 1.500 millones a la exploración sistemática de la zona. Con esta iniciativa, las autoridades de la firma aspiran a transformar a Gualcamayo en un distrito minero de largo plazo con la expectativa de incorporar entre 20 y 30 millones de onzas de recursos a las reservas del país.
Con información de Clarín.



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