
La minería argentina cerró un 2025 histórico, pero con sabor a poco. Según el último reporte de la consultora INVECQ, las exportaciones del sector alcanzaron los u$s 6.037 millones, marcando el valor más alto de la historia y un crecimiento del 70% en la última década. Sin embargo, al comparar la foto local con el resto de la región, la «brecha estructural» se vuelve evidente.
Mientras que en países con tradición minera consolidada como Chile, Perú, Australia o Canadá, la actividad representa entre el 10% y el 18% de su Producto Bruto Interno (PBI), en Argentina esa cifra no logra perforar el techo del 1%. El informe es tajante: poseer recursos geológicos de primer nivel no garantiza el desarrollo si no se resuelven los obstáculos institucionales.
Radiografía del sector: Oro y Litio al frente
El análisis de la composición exportadora muestra un cambio de guardia en los minerales estratégicos:
- Oro (El Pilar): Con u$s 4.078 millones generados en 2025, sigue siendo el dueño del 68% de las ventas mineras totales.
- Litio (El Acelerador): Su ascenso es vertiginoso. Hace diez años representaba solo el 2% de la torta exportadora; hoy ya explica el 15% con ingresos de u$s 905 millones.
- Cobre (El Gran Ausente): Tras el cierre de Bajo de la Alumbrera en 2018, el peso del cobre es marginal. Argentina pasó de liderar el mercado en los noventa a estar virtualmente fuera del mapa del metal rojo.
La concentración del mapa minero
A nivel territorial, el éxito del sector tiene nombres propios: Santa Cruz y San Juan. Entre ambas provincias explican el 70% del total nacional, con u$s 2.104 millones y u$s 1.612 millones respectivamente. En estas jurisdicciones, la minería es el motor absoluto, representando más del 80% de sus exportaciones provinciales totales.
El factor RIGI y la promesa del 2035
Para INVECQ, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) es el catalizador que podría cerrar la brecha. De los u$s 16.722 millones ya aprobados bajo este esquema, el 38% corresponde a minería. Además, existen proyectos en evaluación que podrían sumar **u$s 30.000 millones adicionales**.
El objetivo hacia 2035 es ambicioso:
- Exportaciones proyectadas: u$s 25.700 millones anuales.
- Inversiones previstas: u$s 32.000 millones (donde el cobre concentraría el 68%).
Empleo: Calidad sobre cantidad
Uno de los puntos más sólidos del reporte es el impacto social. El empleo minero directo llegó a los 37.000 trabajadores en 2025, con una característica distintiva: la informalidad es casi inexistente (1,3%) y los salarios promedio son 3,7 veces superiores a la media del sector privado registrado.
Conclusión: Argentina tiene los recursos y los precios internacionales a favor. El informe de INVECQ deja claro que la ventana de oportunidad está abierta, pero el salto hacia el «estilo chileno» dependerá de la estabilidad macroeconómica y de la capacidad de transformar los 310 proyectos actuales en minas operativas.
Con información de Más Energía.





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