
La Comisión de Minería de la Cámara de Diputados de la Nación llevó a cabo una reunión informativa clave para debatir la incorporación de las tierras raras como minerales de primera categoría en el Código de Minería argentino. Funcionarios, especialistas técnicos y representantes del sector empresario coincidieron en resaltar el potencial geológico del país en estos recursos estratégicos, pero advirtieron sobre la urgente necesidad de inversiones en exploración y mayor certeza jurídica para transformar ese potencial en proyectos productivos concretos.
El encuentro fue encabezado por la presidenta de la comisión, la diputada catamarqueña Fernanda Ávila, y se centró en el análisis de tres proyectos de ley presentados por los legisladores Silvana Giudici, Carlos Snopek y Jorge Rizzotti. Estas iniciativas buscan despejar dudas interpretativas actuales y clarificar la categorización de las tierras raras dentro del régimen minero nacional.
Las tierras raras constituyen un grupo de minerales críticos fundamentales para la transición energética global, la industria tecnológica de avanzada y la fabricación de imanes de alta potencia.
Durante su exposición, Martín Gozálvez, director nacional de Geología del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), explicó que la criticidad de una materia prima está determinada por el riesgo de suministro y su importancia económica en la cadena de valor. Señaló que países desarrollados como Estados Unidos y el bloque de la Unión Europea incluyen a las tierras raras en sus listados de minerales estratégicos debido a su uso intensivo y la fuerte concentración de las etapas de refinamiento y manufactura en China.
Respecto al panorama local, Gozálvez detalló que el SEGEMAR ha identificado depósitos pequeños que suman aproximadamente 190.000 toneladas de tierras raras, localizados en provincias como Salta, Jujuy, Santiago del Estero y San Luis. Si bien la cifra es baja en términos comparativos, confirma la existencia de mineralización. Mediante modelados matemáticos, el organismo estima un potencial de descubrimiento de entre 3 y 3,5 millones de toneladas.
«Argentina es un país que desde el punto de vista geológico cuenta con potencial, pero para poder llevarlo a una realidad necesita inversión en exploración», afirmó Gozálvez, remarcando que los depósitos conocidos están poco estudiados y carecen de inversión significativa reciente.
Por parte del Poder Ejecutivo, el subsecretario de Desarrollo Minero de la Nación, Mario Ricardo Thiem, respaldó los proyectos en debate, proponiendo incorporar la definición técnica de tierras raras directamente en el articulado del Código de Minería. Sugirió además aprovechar la reforma para incluir al cromo y al grafito también como minerales de primera categoría.
Desde la mirada empresaria, Leonardo Rodríguez, en representación de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), consideró razonable avanzar en una norma que clarifique la categoría jurídica aplicable para evitar incertidumbres. No obstante, fue cauteloso sobre el impacto económico inmediato de la medida.
Rodríguez advirtió que la recategorización por sí sola no representa un incentivo suficiente para atraer nuevas inversiones. «Para eso tenemos que aportar certezas sobre la categorización jurídica, pero la decisión depende de un marco jurídico estable, competitivo y previsible», enfatizó. En ese sentido, subrayó la importancia de contar con un régimen permanente de inversión minera, más allá de herramientas transitorias como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El debate legislativo continuará en el Congreso, marcando el inicio de una agenda parlamentaria enfocada en los minerales críticos y en los desafíos que enfrenta la Argentina para avanzar en exploración, financiamiento y tecnología para insertarse en esta competitiva cadena global.
Con información de Ámbito Financiero.




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