
Las comunidades de la puna jujeña han alzado su voz en protesta por la explotación de litio en sus tierras, denunciando el abandono y la falta de inversión en sus poblados. Según Érica Cañari, miembro de la comunidad Pozo Colorado, las comunidades desconocen los acuerdos con las empresas mineras y los recursos que estas dejan a la provincia en concepto de regalías mineras.
«La gente tiene que poner plata para hacer algún trabajo, pagar el gasoil, el servicio no llega directamente a las comunidades», afirmó Cañari, destacando la falta de beneficios para las comunidades locales. La denuncia se agrava al contrastar con las declaraciones del gobernador Sadir, quien aseguró que las regalías mineras vuelven a las comunidades. Cañari desmintió estas afirmaciones, señalando que «no es así, en las comunidades no hay progreso, no hay inversiones, las rutas están un desastre».
La situación se vuelve más crítica en la comunidad de Lipán, donde la minera ingresó sin el consentimiento de todas las familias. La empresa Jemse solo mantiene diálogo con la comunidad de Lipán, excluyendo a las demás comunidades que reclaman una consulta previa. «Los que quieren que haya una consulta, un consentimiento, respetando los pasos para que las empresas realicen explotación o exploración, los han excluido», denunció Cañari.
La preocupación por el uso del agua, un recurso finito esencial para la explotación de litio, también fue destacada por Cañari. «Sabemos que el litio utiliza mucha agua, entonces si es una actividad que afecta un derecho colectivo como el acceso al agua creemos que todas las comunidades deberían ser consultadas y tenidas en cuenta».
Las comunidades de la puna jujeña exigen transparencia y participación en la toma de decisiones sobre la explotación de litio en sus tierras. La falta de información y la exclusión de las comunidades en el proceso de diálogo con las empresas mineras profundizan la preocupación por el impacto ambiental y social de esta actividad.
Con información de Jujuy Al Momento.




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