
En la apertura de la Expo EFI en el Centro de Convenciones porteño, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó una hoja de ruta optimista para la macroeconomía argentina. Según el funcionario, el país está atravesando un cambio de era: de ser un importador neto de energía (con un déficit de US$ 30.000 millones en la última década) a convertirse en una potencia exportadora que generará divisas equivalentes a un Producto Bruto Interno (PBI) completo en los próximos diez años.
Caputo fue contundente con las cifras: para el periodo 2026-2035, el Gobierno proyecta un superávit acumulado de US$ 350.000 millones en energía y US$ 160.000 millones en minería. «Son números conservadores; la cifra final va a ser mucho más alta», vaticinó ante un auditorio de empresarios e inversores.
El «Efecto RIGI»: Lluvia de proyectos en el Upstream
El titular de Hacienda reveló que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya ha comenzado a traccionar capitales de escala global. Actualmente, existen 36 proyectos presentados por un total de US$ 95.000 millones, y se espera que en las próximas semanas ingresen 8 proyectos adicionales por otros US$ 40.000 millones.
La mayoría de estos desembolsos se concentrarán en el upstream (exploración y producción). Caputo destacó la velocidad de retorno de estas inversiones: «Un pozo tarda de 6 a 8 meses en desarrollarse y en menos de un año ya está generando dólares». Esta maduración acelerada es la que, según el ministro, permitió que el Banco Central superara sus objetivos de acumulación de reservas, situándose hoy por encima de los US$ 17.000 millones.
Vaca Muerta y Minería: Los pilares del superávit
El ministro subrayó que este fenómeno no es producto del azar, sino de un cambio de modelo que ofrece «previsibilidad y señales de precios».
- Energía: La «roca» de Vaca Muerta se posiciona como el activo principal para el superávit comercial.
- Minería: El litio y el cobre aparecen como los grandes dinamizadores para fortalecer las reservas del BCRA.
«Teníamos un escenario de compras moderado y hoy estamos muy por arriba gracias a las inversiones en minería y energía principalmente. El Banco Central tiene que comprar divisas todos los días para que el peso no se aprecie más; esto no pasó nunca», explicó Caputo para graficar la robustez del programa.
Privatizaciones y desestatización para fin de año
Como parte del plan para consolidar la caja y reducir la presencia del Estado, el ministro adelantó que esperan ingresos por US$ 2.000 millones antes de diciembre a través de privatizaciones y concesiones.
La lista de activos estratégicos a desestatizar incluye:
- Energía: Transener y las centrales térmicas Manuel Belgrano y San Martín.
- Infraestructura: Belgrano Cargas, AySA y concesiones hidroeléctricas.
- Servicios: Intercargo y la Casa de la Moneda.
Perspectivas: Inflación y Empleo
A pesar del optimismo exportador, Caputo reconoció un pico inflacionario en marzo debido a factores estacionales y al shock externo en los combustibles. Sin embargo, aseguró que en abril la tendencia retomará a la baja.
Respecto al mercado laboral, defendió la ley de modernización y aseguró que, si bien el empleo registrado sufrió caídas, se han creado más de 100.000 puestos en el sector informal, indicando que la cantidad total de empleo en el país subió.
«Desde lo público necesitamos seguir bajando impuestos y regulaciones, y desde el sector privado se necesita invertir y competir», concluyó el ministro, proyectando un 2027 con ciudadanos accediendo a bienes de mejor calidad y menor precio.
Con información de Eco JOurnal.




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