
El mapa productivo del Cono Sur podría experimentar un giro estructural en el corto plazo. En el marco de una visita oficial a la Argentina, la ministra de Energía de Chile, Ximena Rincón, adelantó la intención de avanzar hacia un tratado bilateral de integración energética, diseñado bajo un esquema de beneficio mutuo (win-win) que busca potenciar el gas de Vaca Muerta, las energías renovables chilenas y el desarrollo de la minería a gran escala.
En un mano a mano exclusivo con EconoJournal, la funcionaria del país vecino dejó en claro que la sinergia entre ambas naciones ya no es una opción, sino una necesidad imperiosa para competir a nivel global:
«La asociación entre Argentina y Chile es casi como un imperativo para quienes gobiernan. La integración energética debería ser una obligación para no sólo aprovechar nuestras riquezas, sino también darle salida y lograr competitividad».
La hoja de ruta: Gas por electricidad y salida al Pacífico
El corazón del posible acuerdo radica en la complementariedad de las matrices de ambos países, resolviendo asimetrías geográficas y de infraestructura:
- El potencial de Vaca Muerta: Argentina produce un volumen de gas natural en la cuenca neuquina que supera su capacidad de consumo interno. Chile ofrece la infraestructura necesaria y sus puertos para otorgarle al gas argentino una salida estratégica hacia los mercados del Océano Pacífico.
- Excedente renovable chileno: Chile genera una enorme cantidad de energía eléctrica renovable, principalmente en el norte, que actualmente se «pierde» por falta de demanda local. Esa electricidad podría abastecer los requerimientos del territorio argentino.
- Geografía invertida: «Hay que combinar el gas de ustedes y la electricidad nuestra. En el norte de Chile nos falta demanda y a ustedes les falta demanda en el sur», graficó Rincón.
Una agenda al más alto nivel en Buenos Aires
Para delinear los puntos de convergencia, la ministra Rincón desplegó una intensa agenda de reuniones de trabajo en los ministerios nacionales. Mantuvo encuentros clave con el canciller Pablo Quirno, el ministro de Economía Luis Caputo, la secretaria de Energía María Tettamanti, el secretario de Coordinación de Minería y Energía Daniel González, y el viceministro de Economía José Luis Dazar.
El precedente minero para acelerar los plazos
Rincón cuenta con una vasta experiencia en el sector extractivo: en 1997 participó activamente de las mesas técnicas que derivaron en la firma del Tratado de Integración y Complementación Minera (ratificado en el año 2000). La ministra asegura que ese histórico marco normativo cobrará ahora su real magnitud, ya que la disponibilidad de nueva energía y soluciones hídricas conjuntas permitirán viabilizar los megaproyectos binacionales de oro y cobre en la cordillera.
La funcionaria trasandina remarcó que el nuevo acuerdo debe tener el peso legal de un tratado para brindar la seguridad jurídica, impositiva y aduanera necesaria que atraiga inversiones de ambos lados. Gracias a los aprendizajes del pasado, estiman que los plazos de redacción serán sustancialmente menores. «En el pasado nos demoramos casi dos años porque no teníamos experiencia. Hoy podemos ser mucho más rápidos porque ya existe un recorrido comercial que facilita el trabajo», concluyó.
Seguí el avance de las negociaciones bilaterales de energía en www.noticiasdemineria.com.ar




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