
En un movimiento clave para el desarrollo económico del Noroeste Argentino, las provincias de Salta, Catamarca y Jujuy han decidido fortalecer su agenda común. Los responsables de las carteras mineras de las tres jurisdicciones mantuvieron un encuentro estratégico con un objetivo claro: ofrecer una mirada regional que garantice previsibilidad a las inversiones y maximice el impacto social en el territorio.
Del encuentro participaron el ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión; su par de Catamarca, Marcelo Murúa; y el flamante ministro de Minería de Jujuy, José Gómez. La reunión se produce en un momento de auge para el sector, donde la minería ya constituye el 62% de las exportaciones combinadas de estas tres provincias.
Gestión de proyectos compartidos
Uno de los mayores desafíos de la región es la gestión de yacimientos que atraviesan límites provinciales. En este sentido, los funcionarios destacaron la experiencia exitosa entre Salta y Catamarca en proyectos como Sal de Oro y Diablillos.
Para estos casos, ya rige un esquema legal inédito que, mientras se resuelve un diferendo limítrofe histórico, permite la distribución equitativa (50/50) de regalías e impuestos, asegurando que la burocracia territorial no detenga la producción ni el empleo. Con Jujuy, el foco está puesto en áreas de interés común como Salinas Grandes, donde se busca unificar criterios de control ambiental y sustentabilidad.
Ejes de la agenda regional
La hoja de ruta trazada por los ministros se apoya en cuatro pilares fundamentales para los próximos años:
- Seguridad Jurídica: Normativas claras y homogéneas para que las empresas operen con previsibilidad en cualquier punto del NOA.
- Sustentabilidad y Control: Fortalecimiento de los equipos técnicos para el monitoreo ambiental conjunto.
- Empleo Local: Fomento de la contratación de mano de obra en las comunidades cercanas a los proyectos.
- Proveedores Regionales: Potenciar a las empresas locales para que se inserten en la cadena de valor minera.
«Buscamos ordenar la actividad bajo reglas claras que permitan continuidad operativa, sin desatender los impactos sociales y territoriales», coincidieron los ministros durante el encuentro.
Esta articulación política pretende transformar al NOA no solo en un polo de extracción, sino en un modelo de gestión regional que sirva de referencia para otros sectores productivos del país.
Con información de El Tribuno.




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