
Mientras el debate político se intensifica, los números del comercio exterior hablan por sí solos. La minería argentina cerró el 2025 con un récord histórico de exportaciones de US$ 6.037 millones, lo que representa un crecimiento del 70% en la última década. No obstante, un reciente reporte de la consultora Invecq asegura que esta cifra es apenas «la punta del iceberg» de un gigante que aún opera muy lejos de su capacidad real.
El informe sostiene que, si se alinean las condiciones legales y macroeconómicas, Argentina podría triplicar sus ingresos mineros para el año 2035. La clave para dar este salto reside en dos frentes críticos: la estabilidad del RIGI y una definición técnica sobre la Ley de Glaciares.
El Gigante Dormido: 310 proyectos en gateras
Argentina posee una cartera de 310 proyectos mineros, pero la realidad operativa muestra un rezago evidente: solo 26 están produciendo hoy. Mientras que en Chile y Perú la minería explica cerca del 18% del PBI, en Argentina apenas alcanza el 1%.
La diferencia no es geológica, sino de maduración: de los proyectos de litio, cobre, oro y plata, solo el 11% se encuentra en fases avanzadas. El resto permanece en espera de señales de certidumbre jurídica que permitan pasar de la exploración a la construcción.
Las dos condiciones innegociables
Para Invecq, la «llave maestra» que abrirá el flujo de inversiones masivas depende de:
- Adecuación de la Ley de Glaciares: El informe propone terminar con la incertidumbre judicial mediante criterios científicos verificables en terreno. Las definiciones imprecisas sobre el «área periglaciar» han paralizado proyectos en la Cordillera durante 15 años.
- Protección del RIGI: El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones ya demostró su eficacia. Del total de inversiones aprobadas bajo este esquema, el 38% (más de US$ 6.000 millones) corresponde a minería, con otros 5 megaproyectos en espera que podrían sumar US$ 30.000 millones adicionales.
El Cobre: La gran revancha
Aunque el litio ha sido la estrella reciente —pasando de representar el 2% al 15% de las exportaciones del sector en diez años—, el cobre es la verdadera promesa pendiente. Argentina posee recursos por 116 millones de toneladas de cobre, pero no exporta el mineral a gran escala desde 2018. Reactivar este metal es la única vía para alcanzar la meta de los US$ 18.000 millones anuales.
Sueldos «VIP» y formalidad récord
El impacto del sector en la economía real es contundente. La minería no solo emplea a 37.000 personas de forma directa, sino que ofrece condiciones laborales de élite:
- Salarios: Un trabajador minero gana hoy 3,7 veces más que el promedio del sector privado registrado.
- Formalidad: El empleo no registrado es de apenas el 1,3%, frente al 42% del promedio nacional.
- Federalismo: El modelo es profundamente federal; Santa Cruz (40%) y San Juan (30%) lideran el ranking de exportaciones, repartiendo la riqueza lejos del puerto de Buenos Aires.
El diagnóstico de Invecq es claro: la geología ya hizo su parte y los inversores están golpeando la puerta. Ahora, la pelota está en el campo de la política para transformar el «potencial» en una potencia minera global.
Con información de El Economista.






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