
La provincia busca hacerlo para aislar el lugar de los conflictos y desarrollar la actividad. El potencial y el largo camino a seguir.
Si el área “Malargüe Distrito Minero Occidental” fuera un departamento sería el de segundo mayor tamaño de Mendoza, pues le asignaron una superficie de 20 mil kilómetros cuadrados. Claro que es relativo, pues las propiedades mineras no representan la propiedad de la tierra. Pero la comparación sirve para mensurar la relevancia que el Gobierno busca darle al lanzamiento de la minería como actividad productiva en una provincia que estaba cancelada.
En el “Distrito Minero” hay más de 240 áreas relevadas, pero es un dato que subestima el potencial real por el bajo desarrollo en la exploración. Cobre, oro y uranio, son algunos de los minerales que hay. La atención está puesta en el cobre, el mineral considerado clave en la transición energética, pues creen que hacia el 2035 la demanda de ese producto crecerá enormemente.







