Press ESC to close

El oro sostiene las divisas mineras hoy, pero el cobre promete patear el tablero para 2035

El panorama de la minería argentina vive una dualidad marcada por el corto y el largo plazo. En el arranque de 2026, el sector experimenta un boom en el ingreso de divisas, pero con una fuerte dependencia de un viejo conocido: el oro genera dos de cada tres dólares que exporta la actividad. Sin embargo, los analistas ya anticipan un cambio radical de matriz productiva para la próxima década, siempre y cuando los megaproyectos en carpeta logren pasar de los papeles a la realidad.

El presente: una minería «oro-dependiente»

Durante el primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones mineras argentinas alcanzaron los US$ 3.200 millones, lo que representa un salto del 81% en comparación con el año anterior y más del doble de lo registrado en el mismo período de 2017.

A primera vista, las cifras son para festejar, pero un informe de la consultora Empiria (dirigida por Hernán Lacunza y Nicolás Gadano) enciende una luz amarilla: la bonanza actual es una función directa de los precios internacionales, no de una mayor producción local.

  • El rey indiscutido: El oro explicó el 65% del total exportado, aportando US$ 2.098 millones.
  • El factor precio: En los primeros cuatro meses se embarcaron 112 toneladas de oro, un volumen casi idéntico al de 2017 (116 toneladas). Lo que cambió las reglas del juego fue la cotización: de un techo de US$ 1.370 por onza hace una década, hoy ronda los US$ 4.500.
  • Los escoltas: Muy por detrás quedaron el litio (US$ 623 millones) y la plata (US$ 402 millones).

«La dinámica exportadora de la minería argentina es, hoy, una función del precio internacional del oro. Depende más de Nueva York o Londres que de extraer más metal», advierte el informe de Empiria.

Litio y Cobre: realidades opuestas y promesas a futuro

El caso del litio es la antítesis del oro. Aquí sí hay un crecimiento exponencial en volumen genuino —pasando de 2.880 toneladas en 2007 a 47.592 toneladas en 2026— gracias a la activación de salares en el norte del país, posicionando a la Argentina como el tercer productor mundial. No obstante, la sobreoferta global mantiene los precios deprimidos, por lo que el mineral estrella de la transición energética genera apenas un tercio de las divisas que aporta el oro.

El verdadero vuelco del mapa minero llegará de la mano del cobre. Para 2035, se proyecta que el sector multiplique por seis sus exportaciones actuales, alcanzando los US$ 37.000 millones anuales. En esa foto de la próxima década, las posiciones se invertirán por completo:

  • Cobre: 52% del total de las exportaciones.
  • Litio: 32% del total.
  • Oro: Caerá a menos del 10%, quedando relegado al tercer puesto.

El cuello de botella: del anuncio a la producción

Este giro copernicano no se dará por arte de magia, sino que está atado a los tiempos físicos y financieros de la industria. Un desarrollo minero demanda entre 5 y 8 años desde que se anuncia la inversión hasta que sale el primer barco con mineral, atravesando densas etapas de exploración, factibilidad y aprobaciones ambientales. Además, las compañías no inician la construcción hasta no tener asegurado el 100% del capital.

Actualmente, los principales proyectos cupríferos se encuentran en fases previas a la construcción, distribuidos en tres provincias clave:

  • San Juan: Vicuña (la mayor inversión anunciada), Los Azules, El Pachón y Altar.
  • Catamarca: MARA y la reactivación de Bajo La Alumbrera.
  • Salta: Taca Taca.
  • Mendoza: San Jorge.

El rol del RIGI como acelerador

El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) actúa hoy como un «catalizador». Bajo este paraguas ya se presentaron proyectos mineros por casi US$ 50.000 millones, de los cuales el 42% ya cuenta con aprobación.

Sin embargo, desde el sector aclaran que la aprobación fiscal no es el punto de llegada, sino de partida. Mientras el oro siga sosteniendo la balanza comercial minera gracias a sus precios récord, el desafío de la Argentina para el próximo lustro consistirá en lograr que esa millonaria danza de proyectos en el RIGI cruce finalmente la frontera hacia la fase de obra. De esa velocidad dependerá que el cobre llegue a tiempo a su cita consagratoria en 2032.

Con información de Clarín.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

@Seguinos en Instagram
Este mensaje de error solo es visible para los administradores de WordPress

Error: No se ha encontrado ningún feed con el ID 1.

Por favor, ve a la página de ajustes de Instagram Feed para crear un feed.