
La reciente asociación en una operación de USD 3.000 millones entre la minera australiana BHP y la canadiense Lundin para desarrollar dos proyectos de cobre en el “Distrito Vicuña”, suerte de Vaca Muerta cuprífera sanjuanina, confirmó el enorme potencial minero de la Argentina, el rol clave de ese metal y el efecto catalizador del recientemente sancionado (pero aún no reglamentado) Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI), incluido en la llamada “Ley Bases” aprobada a fines de junio por el Congreso argentino.
El “distrito Vicuña” incluye también el proyecto Lunahuasi, de muy alta “ley” en cobre, al punto de que se calcula que el área será en los próximos años uno de los grandes jugadores del cobre mundial.
Ese enorme potencial atrajo a BHP, la minera más grande del mundo y accionista mayoritaria de la mina La Escondida, en Chile, la mayor operación cuprífera del mundo, con una producción anual en torno del millón de toneladas
Ese contexto explica la carrera por el metal, en la que BHP hizo punta: en 2023 compró en USD 6.900 millones Oz Minerals, otro productor australiano, hace poco hizo una oferta de nada menos que USD 49.000 millones por Anglo American, que rechazó el convite, y ahora decidió entrar a la Argentina de la mano de Lundin.
Fuente: Infobae



