
La inteligencia artificial (IA) se encuentra vigente desde hace varias décadas tras la evolución de las computadoras modernas, pero su presencia en nuestras vidas cotidianas data de hace menos tiempo, aunque apenas nos demos cuenta cuánto interactuamos a diario. Aunque su estadio es incipiente en relación con su potencial, podría protagonizar un cambio de paradigma, tal como lo generó Internet. Sus aplicaciones en sectores como salud, finanzas, transporte o educación van en aumento.
La IA aplicada a la industria minera mejora la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad de las operaciones. El sector -que se caracteriza por su permanente innovación- aprovecha al máximo las nuevas tecnologías para el presente y el futuro de una industria clave para el desarrollo y la transición energética.
Esta tecnología está presente en situaciones cotidianas como, por ejemplo, la recomendación que hacen las plataformas de streaming para sugerir películas y series en función del interés del usuario, pero es por demás relevante en sectores industriales, como la medicina, la agricultura, las finanzas y las comunicaciones, ya que acelera procesos, minimiza errores y permite desarrollar soluciones efectivas y novedosas.
En la minería, las herramientas de IA son de uso habitual en tareas repetitivas y análisis complejos en tiempo real, que involucran múltiples variables y los resultados ayudan a una mejor toma de decisiones, a evaluar condiciones de riesgo y a mantener ambientes industriales más seguros.
Otra de las aplicaciones tecnológicas de IA destacada en la industria minera es el uso de camiones autónomos, que no tienen conductor en cabina, pero sus actividades y movimientos están monitoreados a distancia. La ventaja es que los camiones pueden hacer su trabajo de carga y descarga en terrenos complejos e incluso en horas nocturnas o en condiciones de visibilidad reducida con la máxima seguridad. Estos camiones de gran porte pueden analizar miles de variables y evaluar patrones, advirtiendo características y cambios en el terreno y el entorno.
En vehículos no autónomos también hay aplicaciones de IA que son excelentes soluciones para promover la seguridad. En la empresa minera Glencore Pachón -cuyo proyecto se encuentra en San Juan- ya está instalado en 25 vehículos el sistema de asistencia al conductor para el manejo seguro, que detecta posibles riesgos y emite una alerta temprana para prevenir accidentes. Funciona con un conjunto de dispositivos, un procesador y una o más cámaras instaladas en el parabrisas que identifican salidas involuntarias de carril, posible colisión, detección de peatones, entre otras variables.
Con información de Diario de Cuyo.






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