
A fines del año pasado el 65% de los consultados estaba a favor de la actividad minera mientras que, en noviembre del 2016, apoyaba el 37%.
Según Ernesto Cussianovich, director de Recursos Naturales de Poliarquía Consultores, la minería nunca antes estuvo en un lugar más privilegiado en la opinión pública. “Si mañana hay un derrame y se intoxica gente, será un problema grave y habrá que empezar de nuevo”, afirma. Pero como no ha pasado nada, todos los días aparecen noticias sobre la minería y sus beneficios, por lo que aumenta el interés de la gente en el sector.
En Mendoza conocemos de sobra la importancia del trabajo que realizan los distintos movimientos antimineros. Cussianovich tiene claro que todos tenemos dentro un homo ecologicus que dice “sí estoy preocupado por el ambiente”; pero cuando le preguntas si cuidas el agua en serio, responde que no lo hace, lo mismo con el ambiente. “Es políticamente correcto y se desvanece frente al homos economicus”. Afirma que entre el 15 y 20% de la gente del país tiene un comportamiento ecológico militante, se preocupan, reciclan, etcétera. Al otro 80% no le importa nada “y si le ofreces un trabajo en minera ni hablar”.
A Cabanay, vicepresidente de la Cámara Minera de San Juan, le preocupa que los gobiernos siguen pensando en subir retenciones. Chile exporta 5,7 millones de toneladas de cobre y la carga impositiva es del 38% según el Fondo Monetario Internacional, le sigue Perú con 2,4 millones y el 42% de carga impositiva. Argentina tiene una carga del 51% y no produce nada. “Si subimos impuestos no van a venir a invertir porque se genera más desconfianza y además no seremos competitivos”.
Fuente: Los Andes







