
La agenda política en Balcarce 50 tiene un nuevo orden de prioridades. El Gobierno nacional decidió retirar del centro de la escena legislativa la modificación de la Ley de Glaciares, postergando el reclamo de gobernadores y cámaras mineras para concentrar todo su capital político en la aprobación de la Reforma Laboral.
La decisión se formalizó tras una reunión entre bloques aliados y la jefa de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien solicitó una sesión exclusiva para el próximo miércoles 11 de febrero. El temario será estricto: solo se tratará el proyecto de modernización laboral, dejando en el «congelador» la normativa que busca redefinir la protección de los entornos de hielo para habilitar la industria pesada en la Cordillera.
¿Cuestión de tiempos o falta de votos?
Aunque desde los despachos oficiales aseguran que el retraso responde a una «cuestión de tiempos» y que los números para aprobar la ley ambiental están asegurados, en los pasillos del Congreso circula otra versión. Fuentes cercanas a los gobernadores cuyanos deslizan que el oficialismo «pateó» el debate porque aún no logra consolidar los votos necesarios para reformar una ley con alta sensibilidad social.
El corazón de la disputa: El Artículo 6
La controversia gira en torno a la redefinición técnica del ambiente periglaciar. Actualmente, la ley vigente desde 2010 protege estas áreas como reservas estratégicas de agua dulce, lo que impide el desarrollo de proyectos mineros e hidrocarburíferos en gran parte de la alta montaña.
- La propuesta oficial: Busca restringir las definiciones para liberar zonas que hoy están vedadas.
- El interés provincial: Para las mesas del Litio (Salta, Jujuy y Catamarca) y del Cobre (San Juan y Mendoza), esta reforma es la «llave maestra» para activar inversiones internacionales que ya fueron anunciadas en foros extranjeros por el canciller Pablo Quirno.
El RIGI y el factor internacional
La postergación genera inquietud en el sector inversor. Recientemente, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, calificó a la Argentina como un «socio estratégico clave», y se estiman inversiones en gateras por 14.000 millones de dólares que dependen, en gran medida, de la seguridad jurídica sobre las áreas de operación.
A pesar de la presión, la mesa chica del Gobierno —integrada por Karina Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli— ratificó que no habrá cambios en la hoja de ruta: primero se blindará la reforma de las relaciones laborales. La batalla por los glaciares, por ahora, deberá esperar a que se abra una nueva ventana de oportunidad política antes de que termine febrero.
Con información de El Editor Mendoza.








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