
La minería argentina ha finalizado 2025 marcando un hito en la historia económica del país. Según datos de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el sector no solo alcanzó un récord de exportaciones por quinto año consecutivo, sino que incrementó su aporte a la economía nacional en más de un 8,5%.
Con casi el 7% del total de las exportaciones nacionales, la actividad minera se reafirma como uno de los dos motores estructurales de divisas, junto al agro, aunque con una dinámica de «varias velocidades» y desafíos estructurales en el horizonte.
Un sector, tres realidades
El balance anual revela una marcada heterogeneidad entre los distintos rubros mineros:
- Minería Metalífera (Oro y Plata): Representó el 81% de las exportaciones del sector. Sin embargo, este récord de facturación se debió a los precios internacionales en máximos históricos, ya que los volúmenes de producción física están en descenso desde 2019. La madurez de los yacimientos es la principal preocupación: la mitad de las minas activas tiene menos de cuatro años de vida útil restante.
- Litio: Es la cara del crecimiento productivo. Con inversiones que superan los US$ 7.000 millones, Argentina ya cuenta con siete plantas operativas. La producción saltó un 45% en el último año, alcanzando las 110.000 toneladas, aunque el valor exportado (US$ 835 millones) se vio moderado por la baja de precios internacionales.
- Minerales Industriales: El sector vinculado a la construcción (cemento, cal y piedras) sigue rezagado, operando un 24% por debajo de los niveles de 2023, pese a ser el sustento de unas 50.000 familias.
Eficiencia en divisas e inversión
La minería ostenta una métrica de eficiencia envidiable: exporta 9 dólares por cada dólar que importa, superando la relación de 6 a 1 del sector agroindustrial. Además, desde 2003, el sector mantiene un balance cambiario positivo todos los meses de manera ininterrumpida.
Esta solidez ha convertido a la minería en la «estrella» del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), concentrando el 65% de las solicitudes totales. Dentro de este esquema, el cobre lidera el interés con el 73% de las iniciativas presentadas.
Impacto federal: El sostén de las provincias
A nivel regional, la dependencia de la minería es absoluta en varias jurisdicciones. En Catamarca, San Juan, Jujuy y Santa Cruz, la actividad explica más del 80% de sus exportaciones. Por su parte, en Salta, el sector ya representa el 44% de su comercio exterior, consolidando el desplazamiento del eje productivo hacia la cordillera y la Puna.
El desafío para 2026, según el informe, radica en transformar el interés del RIGI en nuevas minas operativas que reemplacen a los yacimientos maduros y garanticen la sostenibilidad de este flujo de dólares en el largo plazo.








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